Mayo, 2015
Ella no saldrá nunca más, acá no te podes caer. El cielo casi no se ve, a menos que vueles muy alto. Mate, porro, dedo y soledad, la vida es ese trago amargo.
Y las lágrimas son de verdad, acá no existen los cocodrilos. Necesito parar el bocho y respirar.
No sé como llegue hasta acá, el día que te conocí no me lo olvido nunca más. Creo que el mundo no es feliz, la gente tiene mucho miedo.
Quiero que venga, que me haga bien, comerme sus ojos a besos. Yo sé muy bien lo que esos ojos ven, a veces queman los recuerdos.

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