Junio, 2015
Hay veces que hace falta golpearse contra la pared, de lleno, para pensar en las cosas que nunca querés pensar.
Y hoy pienso en lo que pasó tantas veces, en vos, en tu cara, en el miedo y en el estar paralizada sin saber que hacer.
Se ve que con los años se entienden las cosas que cuando eramos chicos nunca llegamos a entender, y hoy me di cuenta que yo no soy culpable. Porque yo no sabía, no entendía. Y siempre de cierta manera me senti una complice, por no haber hablado, por no haber hecho nada al respecto, pero hoy me di cuenta que no fue asi. Porque aunque nunca me vaya a olvidar lo que me hiciste, se que hoy mi vida no se basa en eso, se que pude seguir, y tengo orgullo.
Aunque el miedo y la impotencia sigan, aunque a veces las ganas de morir que me diste vuelvan, creo que es en vano hablar de ciertas cosas. Creo que llegó el momento de dejar el pasado atrás, y prender fuego esos recuerdos. Vivir una nueva vida, en la que pueda hablar y manifestarme sin miedo.
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