Abril, 2015.
Cuando era más chica no me imaginaba como una persona que pudiera tener miedo, que pudiera sentirse aislada en una sala llena de gente, que pudiera avergonzarse de su forma de ser. Alguien que leía libros para escapar porque tenia que vivir con esas ganas de irse. Alguien que no tenia con quien hablar.
De repente entendí como me sentía, vacía. Me sentía rodeada por un muro infranqueable.
Tengo ganas de irme. Pero el secreto de irse es que solo te hace sentir bien y es auténtico si dejás atrás algo que te importaba. Arrancar la vida desde la raíz. Pero no podés hacerlo mientras tu vida no haya echado raíces.
Por eso cuando te vas, te vas para siempre. Es difícil irte hasta que te vas, y después, es la cosa más fácil del mundo.

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