Abril, 2015.
Recién la vida me llevó a pensar cosas, cosas que pasaron, pero que siempre están ahí. Que te dan bronca y que no se la deseas ni a tu peor enemigo.
Me acordaba de tiempo atrás, se podría decir casi exactamente tres años atrás, cuando una versión más joven de mi misma sintió que no podía encontrar salida. Y ya no me da vergüenza hablar de eso, antes solía ocultar mis cicatrices, o solía evadir temas porque me sentía incómoda. Pero somos el resultado de nuestras batallas, y por suerte la mía no la perdí.
Me acuerdo de esa noche de abril, cuando con 17 años sentí que la vida ya me había ganado y no quedaba opción.
Y me despedí. Me despedí de toda persona que alguna vez me importó, no de manera literal, pero para mi era despedirme aunque ellos no lo supieran.
Y escribí. Escribí cartas que quemé tiempo atrás porque ya no soportaba leerlas. Cartas que decían lo que mis palabras no podían. Cartas que explicaban el por qué.
Y lloré. Lloré porque no había tenido la vida que había querido tener, lloré porque no podía controlarlo.
Y también me sentí libre, aliviada después de mucho tiempo. Porque en su momento creía que esa era la respuesta, que no había otra solución.
Y hoy ya pasaron tres años, y cada tanto agradezco. Agradezco que las pastillas no hayan sido tantas, o que el corte me haya hecho entrar en razón. Agradezco haber tenido personas que me ayudaron a salvarme. Y digo ayudaron porque uno se salva a si mismo, si no queres salvarte nadie va a poder hacerlo por vos.
Hoy me veo esa cicatriz, ahora casi invisible, y me acuerdo de toda esa batalla que gané. Me acuerdo de esa vez que iba a terminar todo pero fui valiente, por lo menos a mi manera.
Tres años después estoy en la misma habitación, sobre la misma cama, y sigo llorando, pero esta vez se puede decir que son lágrimas de felicidad, o de orgullo. Porque una vez leí, o tal vez escuché, que una vez que tocaste fondo no se puede hacer nada más que subir.
Así que acá estoy subiendo, de a poco y con mucha fuerza, pero subiendo en fin.

No hay comentarios:
Publicar un comentario